Cientificos japoneses hallan 39 galaxias nuevas

Hace algún tiempo, los astrónomos tenían sospechas sobre posibles regiones mucho más remotas a las conocidas en el universo

En Japón, científicos especialistas pertenecientes a la Universidad de Tokio, detectaron una amplia formación de estrellas que hasta el momento identifican como galaxias, se presume que se formaron durante la primera etapa del universo. No se conocía ninguna existencia de ellas ya que eran invisibles para los telescopios mas sofisticados de la época, debido a la lejanía que poseen. Información publica por la revista Nature.

Las galaxias antiguas del estudio son visibles para ALMA (derecha) pero no para el Hubble (izquierda). Imagen de almaobservatory.org

Lo más impactante de este descubrimiento es que se ven claramente 39 galaxias que hasta ahora desafían los actuales modelos que creemos de evolución estelar del universo; comprometiendo a los científicos a abrir nuevos documentos y escribir lineas que hablen de la creación de posibles agujeros negros supermasivos y la distribución de la materia oscura en el universo desconocido.

Hace algún tiempo, los astrónomos tenían sospechas sobre posibles regiones mucho más remotas a las conocidas en el universo, conteniendo con ellas numerosas estructuras estelares. Argumentando, que a pesar de esto no lograban identificarlas ni con los instrumentos tecnológicos más avanzados como lo es el telescopio Hubble.

Representación artística de las distantes galaxias observadas con ALMA. Imagen de almaobservatory.org

Se formaron durante los primeros 2.000 millones de años

Se estima hasta los momentos que las 39 galaxias que se han descubierto, se formaron durante los primeros dos mil millones de años del universo, quien actualmente tiene una edad de 13.700 millones de años. Debió desplazarse por muchos millones de años, para que la señal llegara densamente débil a los telescopios que tenemos en la Tierra.

Esos largos viajes que son a través de todo un universo de expansión logran estirar la longitud de onda de la luz, ocasionando con esto que los sistemas más lejanos queden completamente invisibles.

Además, uno de los otros motivos por los que se dificulta detectar estas galaxias que poseen grandes tamaños, –incluyendo las actuales– es porque están el mayor tiempo rodeadas por grandes masas de nubes con polvo, dejándolas fuera de nuestra visibilidad.

El equipo encargado del descubrimiento fue dirigido por el científico TaoWang, quién utilizó datos de observación por medio de un infrarrojo perteneciente al telescopio espacial Spitzer ligado al conjunto milimétrico/submilimétrico de Atacama (ALMA) para poder visualizar el descubrimiento de las “39 nuevas galaxias del universo temprano”.

«ALMA tiene una visión afilada y reveló detalles en longitudes de onda submilimétricas, la mejor ventana del espectro para penetrar en el polvo que estaba presente en las primeras fases del universo», explicó Wang en un comunicado de su universidad.

Mientras más intensa es la galaxia, el agujero negro de su centro es mucho mayor; acción que conlleva un gran estudio de las grandes formaciones ayudando a la comprensión de como se forman los agujeros negros supermasivos.

Imagen de lmaobservatory.org

Las galaxias nuevas poseen estructuras distintas a la Tierra

Obligando con esto a los especialistas a replantearse nuevas teorías sobre los modelos teóricos que hablan de la distribución de la materia oscura que se encuentra en todo el universo, la cual condiciona la creación y la distribución estelar.

Los investigadores comentan que las galaxias que se acaban de descubrir, poseen estructuras muy distintas a Vía Láctea, demostrando con ello “hipotéticamente” que un observador perteneciente a esas estructuras, vería completamente diferente la perspectiva habitual desde el planeta Tierra.

«El cielo nocturno sería mucho más impresionante. Debido a su mayor densidad, las estrellas estarían más cerca y se verían más grandes y brillantes», explicó Wang

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