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Una bacteria de las tripas de un hombre lo estaba haciendo ‘borracho’

Un caso médico extremadamente raro

Para la confusión de los investigadores médicos, ser abstemio no es una garantía de que se evitará el tipo de enfermedad hepática que tiende a afectar a los bebedores empedernidos. Ahora, un extraño caso médico podría acercarnos a entender por qué sucede eso.

El paciente, un hombre de 27 años en China, sufría de una forma de inflamación hepática llamada esteatohepatitis no alcohólica, y tenía un historial bastante extraño de emborracharse sin realmente…. beber.

Para obtener una lectura alta de alcohol en la sangre de alrededor de 400 miligramos por decilitro, la mayoría de nosotros necesitaríamos al menos una docena de tragos de licor fuerte.

No este tipo. El sujeto de este estudio de caso sólo necesitaba un buen suministro de jugo de fruta y unos cuantos platos de carbohidratos.

Por mucho que suene como una excusa ingeniosa para dar a la policía de tráfico, es realmente posible que la microflora intestinal tome los carbohidratos de nuestros alimentos y los fermente en un nivel intoxicante de etanol.

Es una afección poco común conocida como síndrome de autocervecería (ABS), y el caso de este paciente podría ayudar a explicar el daño hepático que ocurre cuando las bacterias intestinales convierten la pasta de anoche en su propia bebida casera.

Bacteria intestinal (iLexx/iStock)

No es exactamente común, y de los pocos casos estudiados en detalle, el síndrome parece ser causado por una sobrerrepresentación del amigo fúngico favorito del cervecero, Saccharomyces cerevisiae.

Esta vez, sin embargo, los investigadores necesitaron buscar un poco más lejos para encontrar un microbio adecuado a quien culpar por los estados de intoxicación de los no bebedores y la enfermedad hepática resultante.

«Al inicio creimos que era un resultado por la levadura, pero el producto resultante de la evaluación del paciente fue negativo», dice el pediatra Jing Yuan del Instituto Capital de Pediatría de Pekín.

«La medicina contra la levadura tampoco dió resultado, así que creímos que su afección podría ser provocada por otra razón.»

Una excavación a través de los excrementos del sujeto logró identificar un candidato potencial en forma de un microbio llamado Klebsiella pneumoniae.

Mientras que algunas cepas aprovecharán la oportunidad para levantarse como una pesadilla, causante de enfermedades superbacterias, por lo general es una aburrida bacteria intestinal que la mayoría de nosotros nutrimos en nuestro tracto digestivo. Pero en el intestino de este paciente, K. pneumoniae era todo menos aburrido.

Causa la fermentación de las azucares (Cellenion)

Los investigadores compararon sus microbios con los encontrados en otras 43 personas con enfermedad hepática grasa no alcohólica (EHGNA), y otros 48 individuos sanos.

Durante el transcurso del estudio, encontraron que la abundancia de K. pneumoniae aumentó en alrededor de 0.02 por ciento en la mayoría de los individuos. En su tema, el cambio fue más cercano a la friolera del 19 por ciento.

Con un culpable a la vista, el equipo aisló con éxito cepas de la bacteria que no sólo eran tolerantes al alcohol, sino que podían generar cantidades significativas de él con oxígeno tanto presente como ausente.

Es revelador que la abundancia de estas dos cepas en fermentación, así como su capacidad para producir alcohol, fueron mayores en los que tenían NAFLD que en los voluntarios sanos. De hecho, el 60 por ciento de los pacientes de NAFLD tenían cepas de la bacteria que podían generar cantidades medias a altas de alcohol, en comparación con apenas el 6 por ciento de los del grupo saludable.

Para ayudar a verificar la relación entre el K. pneumoniae y la enfermedad del hígado graso, los investigadores infectaron las vísceras de los ratones con la bacteria. Sin duda, dos meses después, sus hígados ya mostraban serios signos de cicatrización.

Nada de esto significa que K. pneumoniae sea la causa principal de todos los casos de enfermedad hepática que no tienen una relación clara con el consumo de alcohol. Pero podría ser un buen punto de partida para los interesados.

«La NAFLD es una enfermedad heterogénea y puede tener muchas causas«, dice Yuan.

«Nuestra investigación demuestra que K. pneumoniae tiene una alta probabilidad de ser una de esas. Dichas bacterias afectan el hígado como el alcohol, salvo que no tienes opción».

No está claro exactamente cómo y por qué esta cepa bacteriana establece una microcervecería en algunos huéspedes y en otros no. Pero el equipo planea investigar más a fondo el papel del microbio en la enfermedad hepática.

«Cuando se tiene estas bacterias en el intestino implica que su organismo está expuesto al alcohol constantemente«, dice el investigador Di Liu de la Academia China de Ciencias.

En cuanto al paciente cuyos intestinos en fermentación inspiraron este descubrimiento, sólo podemos esperar que sus días de ser acusado de ser un alcohólico de armario hayan terminado, junto con cualquier resaca que no se merezca.

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