7 obstáculos para la colonización del universo según la mayor investigación de la NASA

Uno de los sueños colectivos más populares de la raza humana es conquistar el espacio, cómo está en nuestra naturaleza conquistar todo lo que podemos y llegar cada vez más lejos. Con los millonarios entusiastas financiando los proyectos en un intento de moldear la historia y Hollywood alentando la imaginación del resto del mundo con su infinidad de asombrosas películas espaciales, es prudente preguntarnos ¿qué tan posible es esto realmente? Los astronautas gemelos Scott y Mark Kelly son clave para responder muchas de nuestras dudas.

La NASA ya ha intentado entender el impacto que puede causar el viaje espacial en nuestra salud, pero esta vez se ha logrado recopilar información sobre cambios en nuestra genética invaluable cómo nunca antes, gracias al hecho de que los gemelos comparten casi la misma estructura en su ADN.

El experimento se ha centrado en el efecto de estadías prolongadas gracias al periodo de tiempo tan extenso que pasó Scott Kelly en el espacio, una gran ayuda para lograr hacer un viaje de exploración a Marte de una duración de tres años.

Los resultados han sido relativamente positivos, pero hemos de explicar esto en detalle; la mayor parte de los cambios que sufrió Kelly desaparecieron máximo 6 meses luego de volver a la tierra, e incluso se ha comprobado que las vacunas tienen el mismo efecto en nuestro sistema inmune dentro y fuera de la atmósfera terrestre.

Así que la NASA ha podido asegurarse de a nivel molecular, nuestro cuerpo se adapta correctamente al vuelo espacial, bien.

Con decenas de investigadores y una docena de universidades participando en el estudio, se concluye que si logramos anticipar lo que le puede ocurrir a nuestro cuerpo en el espacio y lo comprendemos, podemos desarrollar las medicinas adecuadas para disponer de ellas en los viajes espaciales de antemano.

No obstante, también es cierto que debemos establecer la relatividad de estos «positivos» resultados, ya que aun así, también se observaron potenciales riesgos graves en Kelly de haber prolongado su estadía aún más, que nos ayudan a comprender cómo prepararnos para futuras misiones y hasta dónde limitarlas por la seguridad de sus integrantes.

A continuación, detallaremos algunas razones primordiales por las cuales nuestro sueño de conquistar el espacio está más lejos de convertirse en realidad de lo que pensamos (aún):

1. La radiación en el espacio

Uno de los problemas más serios que amenaza contra nuestra salud fuera de nuestra atmósfera es la radiación, la cual es hasta diez veces más potente al abandonar la misma.

La radiación desestabiliza y reordena nuestro genoma, lo que a largo plazo puede causar serios problemas de salud, y no solo eso; hasta ahora se cree que nuestros telómetros se encogen a causa de esta. Un fenómeno visto en Kelly durante el estudio, podría ser el de mayor importancia de todo el estudio, ya que a diferencia de la mayoría de sus valores físicos, los telómetros de Kelly no regresaron a la normalidad después de regresar a nuestro planeta.

La elongación de los telómetros aumenta el riesgo de envejecer en un ritmo acelerado, nos vuelve más vulnerables al cáncer y enfermedades de tipo cardiovascular.

2. Duración de la estadía

Pasados los primeros seis meses en el espacio, nuestro cuerpo comienza a experimentar cambios a un ritmo más vertiginoso que al principio, por lo que la duración de nuestra estadía es un factor determinante en este tema.

Según estudios pasados, permanecer mucho tiempo en el espacio no afectaba nuestro riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares o aumentase nuestro riesgo de mortalidad. A pesar de esto, ahora que se ha estudiado más el problema evaluando estadías extensas, se ha comprobado que sí nos perjudica en este aspecto al permanecer en el espacio periodos largos de tiempo.

Además, aunque los efectos de viajes cortos desaparecen pasados seis meses de regreso en nuestro planeta,  viajes más largos producen efectos más severos y, por lo tanto, un período de recuperación mayor.

Los cambios de tipo genético también se agravan mucho más pasados los 6 meses de viaje y entre los 12. Peor aún, los genes correspondientes a las funciones de nuestro sistema inmune y responsables de reparar nuestro ADN no han vuelto a la normalidad una vez terminado el viaje espacial.

Al estar demasiado tiempo en el espacio exterior nuestra capacidad cognitiva también disminuye, por lo que algunas operaciones complejas (cómo las de aterrizaje) se dificultan hasta que la NASA no automatice estos procesos.

3. El regreso a la Tierra

Uno de los desafíos más grandes del viaje espacial es el regreso al planeta tierra, lo que causa altos niveles de estrés para la tripulación.

El aterrizaje puede causar serias afecciones de tipo musculoesqueléticas y cardiovasculares, inflamación así cómo un estrés insano. Ésto, junto con las preocupaciones relacionadas con el proceso de recuperación de diversos procesos de nuestros organismos, vuelven esto un punto crítico.

4. Otros factores

Si bien en el estudio de los gemelos no figuraron de forma específica, la NASA explica otros factores de riesgo implicados en el viaje espacial:

  •  La transición entre gravedades diferentes: Esto afecta nuestra habilidad motora y nuestra coordinación, y también provoca una importante pérdida de minerales y aumenta las posibilidades de sufrir de osteoporosis.
  • El aislamiento: Está de más decir que estar confinado a espacios pequeños combinados con la falta de contacto humano puede dar lugar a depresión, cambios de humor y trastornos de sueño.
  • Vulnerabilidad mayor a enfermedades: El espacio es un ambiente propicio para la reproducción de microbios, los cuales aprovechan una disminución de nuestras defensas para alojarse en nuestro cuerpo.
  • Distancia del viaje: Por último, también podemos entender fácilmente los problemas que implica una distancia mayor de casa a la hora de resolver fallas y emergencias.
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